ESPAÑOL
Ser dueño del destino tecnológico… o vasallo.
No decidir también es decidir. Y casi siempre es la peor decisión.
El libro propone una salida concreta: startups tecnológicas, soberanía productiva para instituciones y personas con más creatividad que recursos, y explica por qué eventualmente será necesario crear comunidades de mentes capaces para transformar talento en prosperidad.